domingo, 20 de octubre de 2013

El Doríforo





EL DORÍFORO


El Doríforo es una de las obras más famosas del periodo clásico de la escultura griega. Fue realizada por Policleto en el siglo V a.C. entre los años 450 – 440a.C.

Polícleto nació en Argos (Grecia) hacia el 480 a.C. y es considerado el maestro de esta escuela de broncistas. Su actividad se produjo entre el 450 y el 420 a.C., sabemos que viajó a Atenas justo en el momento de mayor acreatividad artística con la reconstrucción de la Acrópolis, allí se dedicó a la realización de encargos particulares ya que la producción pública la monopolizaba Fidias. Mas tarde, volvió a Argos y realizó obras tan importantes como: la imagen crisoelefantina de la diosa Hera, toda la producción escultórica del templo dedicado a la misma diosa y la Amazona herida. De su producción artística, realizada principalmente en bronce, sólo se conservan las copias romanas.
Para Polícleto cada una de las partes del cuerpo humano debía tener unas dimensiones adecuadas para lograr crear obras con gran armonía y belleza. Para esto creo un canon según el cual la altura total de la figura debía incluir siete veces y media la altura de la cabeza, y del mismo modo la cabeza tenía que estar dividida en tres partes iguales que corresponden a la frente, a la nariz y a la distancia entre esta y el mentón.

La escultura representa a un joven atleta desnudo que portaba una lanza, de ahí su nombre, Doríforo, que significa “portador de lanzas”.

La obra original fue realizada en bronce mediante la técnica de la cera perdida, con la que se obtienen figuras de metal (generalmente bronce) por medio de un molde que se elabora a partir de un prototipo tradicionalmente modelado en cera de abeja, pero sólo se conservan las copias romanas realizadas en mármol. La mejor copia se encontró en Pompeya y se encuentra en el museo arqueológico de Nápoles.

La escultura mide 2,12 metros de altura, es aislada, de cuerpo entero y exenta de bulto de redondo.
A pesar de pertenecer al periodo clásico presenta algunos rasgos arcaicos que podemos observar en la rudeza con la que esta tallado, en las dificultades para dar naturalismo al pelo y en el principio de diartrosis por cual los pectorales y la cintura se encuentran muy marcados y acentuados.
En las extremidades encontramos una alternancia de miembros tensos y relajados denominada contrapposto, con la que se consigue una mayor sensación de volumen. La pierna izquierda de la figura retrocede en reposo mientras que la pierna derecha sostiene todo el peso, el brazo derecho se encuentra relajado y pegado al cuerpo y el izquierdo esta escorzado, en tensión y flexionado (para sujetar la lanza).
En cuanto a la cabeza, se encuentra ligeramente inclinada hacia la derecha para ganar realismo, pero el rostro continúa siendo inexpresivo.

A pesar de mantener rasgos del anterior periodo el Doríforo se identificara plenamente con el canon siendo prototipo de belleza y armonía eterna, por lo que servirá de modelo en el arte romano, en el renacimiento, sobretodo en Miguel Ángel, y en la mayoría de escultores contemporáneos y posteriores, al igual que el canon creado por Policleto.

Para concluir cabe destacar una cita de Policleto en la que defendía que lo bello consistía en “la relación de un dedo con otro y la de todos ellos con el metacarpo y carpo, y la de éstos con el antebrazo, y en la del antebrazo con el brazo, hasta concertar el total de las medidas”.

viernes, 18 de octubre de 2013

LOS KUROIS



LOS KOUROIS


Los kurois son esculturas griegas que pertenecen al periodo arcaico a lo largo de los siglos VIII al VI utilizaban como material principal la piedra, concretamente están hechas de mármol. Estas esculturas son exentas de bulto redondo por lo que podemos observarla desde los cuatros costados. Eran realizadas con la técnica de la talla que consistía en eliminar poco a poco el mármol sobrante hasta darle la forma deseada.
Son esculturas que buscaban idealizar la belleza buscando siempre la naturalidad, se pensaba que eran representaciones de jóvenes atletas que habían ganado alguna competición. En un principio se pensaba que estaban dedicados en ofrenda o representación de Apolo porque en algunas ocasiones fueron encontrados en tumbas o lugares de culto.
Los kurois son esculturas de cuerpo entero que están desnudas y se puede observar su gran volumen, pero el estudio de su anatomía estaba poco conseguido. Tienen una gran frontalidad que resalta la simetría del cuerpo humano dividiéndola en dos partes iguales a partir de un eje vertical. Muestran gran rigidez con los brazos pegados al cuerpo y puños cerrados, las esculturas intentan reflejar el movimiento adelantando un poco una pierna, generalmente la izquierda. Algo característico de los kurois es su inexpresividad. Su rostro muestra una sonrisa esteriotipada, también llamada sonrisa arcaica (rasgo estilístico característico de la época griega, arcaica y anterior al estilo severo, para los griegos reflejaba un estado de salud ideal y bienestar). En el periodo arcaico les entrañaba mucha dificultad la realización del pelo con naturalidad adoptando figuras geométricas, en la mayoría de las mencionadas anteriormente aparece trenzado.
En estas esculturas podemos observar que las cuatro caras del bloque eran elaboradas sin cohesión, de ahí que la figura presente cuatro aspectos independientes, según se contemplen desde el frente, el dorso o los costados.
Algunos ejemplos son el kouros de Anavyssos que es de mármol policromado y situado en el museo de Atenas, otro kuroi importante es el de Samos, es el más grande que se conserva en Grecia y está situado en el museo arqueológico de Samos, y por último, los gemelos Kleobis y Bitón que están situados en el santuario de Delfos (El artista que los realizó puso especial interés en aplicar un canon matemático y orgánico antes que buscar la elegancia o la belleza formal que se puede apreciar en los kouros jónicos). También está la dama de Auxerre, es una korai que se localiza en el museo de Louvre, Paris, tiene las mismas características que los kurois, la única diferencia es que no están desnudas.         

jueves, 17 de octubre de 2013

ORDENES ARQUITECTÓNICOS GRIEGOS

Ordenes arquitectónicos griegos

Los ordenes arquitectónicos griegos son el dorio, jónico y corintio. El corintio apareció en el S. IV a. c en la época helenística a través de un escultor griego llamado Calimaco y el dórico y jónico en el S. VII a. c en a Grecia arcaica.

El orden dórico proviene de los dorios que fueron una de las principales tribus griegas antiguas. Su periodo histórico se sitúa alrededor del 1200 a. c . Se distinguían por su idioma, sociedad y tradición histórica. Los relatos tradicionales colocan su lugar de origen en las orígenes del norte de Grecia antigua, desde donde algunas circunstancias desconocidas los condujeron hacia el sur de Asia menor. Las características de este orden son las siguientes: Carece de basa, el fuste de l columna descansa directamente sobre el estilóbato, el fuste es de sección circulas corto y poco esbelto, con un capitel formado por un ábaco, un equino y el collarino, y el entablamento compuesto por un arquitrabe y un friso decorado por una alternancia de triglifos y metopas. El templo mas representativo es el Partenón.

El orden jónico nació en las costas del mar jonio. Allí se asentaron unos grupos de habitantes huyendo de los conquistadores dorios alrededor del año 1000 a. c ,desarrollaron una cultura griega diversa a la que caracterizaba a los pobladores de la península griega. Los jonios heredaron el gusto por la grandiosidad de los edificios egipcios. Las características de este orden so las siguientes : La columna va dotada de basa que esta compuesta por dos medio toros y una escocia intercalada entre ambos. El fuste es acanalado. El capitel es el elemento mas característico esta compuesto por un equino con volutas que representaba los rizos del cabello de la mujer y un ábaco.  El entáblamelo esta formado por un arquitrabe de 3 bandas , un friso corrido y  una cornisa. Techumbre a dos aguas compuesta por un frontón , una acrotera y una sima. Este tipo de orden representaba la feminidad.
Los templos mas representativos son el Templo de Atenea Nike y el Templo romano portunus en Roma fue el mas copiado por los renacentistas y los neoclásicos.

El orden corintio se hace derivar de Corinto, hijo de Zeus, este orden se fundo en l ciudad de Corinto . Sobre el origen del capitel corintio, encontramos esta narración de Vitrubio (Vitrubio fue un gran ingeniero , arquitecto, tratadista romano que escribió el primer libro de historia del arte llamado los 10 libros de Vitrubio )en el libro IV capitulo I : Una doncella de Corinto, apenas núbil, enfermó y murió. Su afligida nodriza, que la amaba profundamente, depositó en un canastillo sobre su tumba algunos objetos que fueron de su agrado en vida y tapó la cesta con un ladrillo, para evitar que la lluvia, los animales pudieran tumbar o remover el contenido. Sucedió que bajo el canastillo germinó una semilla de Acanto. Con el tiempo, fue creciendo hasta que sus hojas se taparon con un ladrillo, lo que obligo a las hojas a curvarse. Un día pasó por ahí el escultor Calimaco conocido por el sobrenombre de Catatechnos por la delicadeza con que tallaba el mármol, que andaba buscando inspiración para un encargo de columnas que le había hecho a la ciudad de Corinto. Fascinado ante la belleza de esta nueva forma, la incorporo en nuevos Capiteles. El diseño fue muy del agrado de los corintios, que empezaron a incorporarlos a sus capiteles. De esta manera , el nuevo capitel pasó a ser conocido como “ capitel corintio”
                                                                                                  
El orden corintio es el mas elegante y ornamentado de los arquitectónicos clásicos. SE caracteriza por las siguientes peculiaridades : La columna va dotada de basa compuesta por dos medio toros y una escocia intercalada entre ambos que puede ir adornada por unos listeles. El fuste es acanalado , el capitel es el elemento mas representativo que es una hoja de acanto, el entablamento esta formada por un arquitrabe de tres bandas un friso corrido y la cornisa

LA VICTORIA DE SAMONTRACIA

Victoria de Samotracia es una escultura griega perteneciente a la época helenística que representa a la diosa Niké, diosa de la victoria en el panteón griego. Se situaba en la proa de un barco como protectora de la tripulación y para ayudarlos a salir “victoriosos” de una batalla.
Fue hallada en la isla de Samotracia, Grecia, en 1863 y desde 1884 está expuesta en el museo de Louvre en París en la escalera Daru.
Esta escultura fue realizada hacia el 190 a. C. y se le atribuye a Pitócrito de Rodas, pero no se dispone de plena seguridad al respecto. Algunos expertos afirman que fue realizada en Rodas, ya que una inscripción hallada en la base de la Victoria tiene unos caracteres semejantes a las de varias inscripciones encontradas en Rodas.
Esta obra de arte tiene una imagen figurativa porque reproduce formas fácilmente reconocibles. Se recrea en ella un solemne momento de triunfo de la diosa posándose sobre la proa del barco. Antes de que perdiera ambos brazos, los críticos opinan que su brazo derecho estaba alzado con su mano alrededor de la boca para anunciar el grito de la victoria. Algo muy llamativo sobre esta escultura es la formación del espacio alrededor de ella, que representa el agua y la brisa marinas que pueden ser interpretadas como metáforas de lucha y gracia divina. Esta correlación entre la obra y el espacio que la rodea se dará más tarde en el arte barroco y gótico y en artistas como Bernini.
En cuanto a sus aspectos formales, fue esculpida en mármol blanco de Paros (el mismo que se utilizó para el Hermes de Praxíteles) y su tamaño es 2, 45 metros. Es una estatua exenta de bulto redondo que rompe con la ley arcaica de la frontalidad. Se puede distinguir la maestría con la que están realizados los pliegues de su ropa que recuerda a la técnica de los paños mojados originaria de Fidias. La tela de dichos pliegues resulta tan elaborada que deja entrever el estómago, el ombligo, y apreciarse parcialmente la anatomía de la pierna derecha. Su anatomía en completo sigue un correcto canon de proporciones según los criterios de belleza griegos. Otro elemento destacable son las alas donde se aprecia la mayor rugosidad para darle un aspecto plumífero.
Victoria de Samotracia pertenece al último período del arte griego, el helenístico. Se puede ver en las siguientes características: fusión del estilo griego con el estilo de otros territorios conquistados por Alejandro Magno, gran técnica y desarrollo del realismo, aparición de temas nuevos en el arte como los seres exóticos y la unión de los humano con lo sobrenatural (que se da en sus alas), se aprecia el desequilibrio de los cuerpos retorcidos para dar un dramatismo casi teatral a la obra.
El período helenístico a la que pertenece esta obra se inicia en 323 a. C. con la muerte de Alejandro Magno y la aparición del imperio romano en el 31 a. C. Durante este período la influencia griega se había extendido por Europa, Asia y África mostrando progresos y avances en las ciencias, la literatura, la filosofía, etcétera. Suele considerarse un período de transición, o incluso de decadencia si se compara con la era clásica. Se caracterizó por la supremacía de Macedonia, anteriormente con Alejandro Magno y más tarde con los diádocos, sus sucesores, generales e hijos que se repartieron sus territorios conquistados. Fue un período decadente a caballo entre el declive griego y el ascenso del poder romano.

Para concluir, se puede destacar que el hecho de que la Victoria esté despojada de sus brazos y cabeza, la despoja también de su humanidad, acercándola así a lo divino.

EL DISCÓBOLO


Nos encontramos ante el Discóbolo, una escultura que fue creada a principios del S.V, año 460 a.C. en una época de gran auge en Grecia conocida como ¨El Siglo de Oro en Atenas¨.
Representa la transición entre el periodo severo y el clasicismo.
El ideal de belleza de esta época se centra en la medida, el canon*,
la representación perfecta de la anatomía corporal,las facciones
idealizadas, simétricas e inexpresivas consiguiendo así la
perfección estética.

A su vez se pude observar que el ser humano sigue siendo el tema del arte.
En este momento los escultores empiezan a ser conocidos como Mirón, que aunque nació en Eleuteras se le considera escultor ateniense porque trabajó en Atenas y se vio influenciado por todos los artistas de Grecia.

Sus esculturas tienen una gran evolución respecto a las de las épocas anteriores. Él se caracterizó por ser el maestro del bronce y por captar en el cuerpo humano el movimiento, mostrando una acción concreta. Esto se refleja en su creación más importante, ¨EL DISCÓBOLO¨ o lanzador de discos.

Esta escultura parece que representa al atleta Hyakinthos , Jacinto en castellano, amado por el dios Apolo y triunfador olímpico de esta modalidad, que según algunas fuentes murió mientras lanzaba el disco y con la sangre derramada se regó la tierra y así nació el Jacinto.

Originariamente es una obra hecha en bronce con la técnica de la cera perdida* aunque ahora se conservan las copias hechas por los romanos en mármol, las cuales se encuentran en varios museos como por ejemplo: el Museo Británico (Londres) o el Museo de las Termas (Roma).
Se podría precisar que el estudio anatómico es mejor y se observa que esta figura es más evolucionada ya que emplea el canon de proporción.

Como se puede observar, en el Discóbolo, Mirón presenta la figura de un atleta desnudo, preparado para lanzar el disco en el momento de mayor tensión muscular y en la postura reglamentaria, aunque su rostro es inexpresivo.
Esta representación muestra una gran evolución respeto a la rigidez de las esculturas de épocas anteriores y es más naturalista.
A su vez es exenta de bulto redondo, rompe con la ley de la frontalidad, sin embargo, sigue habiendo un punto de vista frontal.
Como podemos ver integra la figura en el espacio lo que permite visualizar entre su cuerpo y el espacio formas geométricas compuestas por dos arcos, tres triángulos y un zigzag a lo largo del cuerpo.
Aunque sigue manteniendo rasgos arcaicos ya que la escultura es un tanto plana, respecto a los músculos poco definidos y el poco volumen del pelo; su cara es inexpresiva, sigue manteniendo los ojos almendrados y la nariz griega.
Concluiríamos que el alto prestigio del arte griego en la época romana fomentó una industria que se dedicaba a realizar copias griegas y, gracias a eso podemos saber como eran muchas de estas obras como el Discóbolo del cual hay muchas copias. Una de ellas se encuentra en el Museo Británico que es una de las paradas más importantes de los artistas o de los estudiantes de arte y por lo tanto ha podido servir como modelo para ellos.


Andrea Vivas, Cristina Caia y Andana Filip.
    1*.Canon de proporción: El canon de belleza idealizado fue creado por los escultores griegos que buscaban una mayor perfección en sus obras mediante la armonía de las matemáticas.
    La belleza reside, no en la proporción de los elementos constituyentes, sino en la proporcionalidad de las partes, como entre un dedo y otro dedo, y entre todos los dedos y el metacarpo, entre el carpo y el antebrazo y entre el antebrazo y con el brazo, en realidad entre todas las partes entre si, como está escrito en el Canon de Polícleto; es un sistema de relaciones matemáticas establecido entre todas las partes del cuerpo; un todo perfecto es la suma perfecta de partes perfectas para ello es necesario —afirma Polícleto— que la cabeza sea la séptima parte de la altura total de la figura, el pie dos veces la longitud de la palma de la mano mientras la pierna, desde el pie a la rodilla, deberá medir seis palmos, y la misma medida habrá también entre la rodilla y el centro del abdomen.
    2*.Técnica de la cera perdida: La fundición a la cera perdida es un procedimiento que permite realizar obras de arte en bronce. La primera fase consiste en realizar un modelo de la escultura en arcilla que se recubre con una fina capa de cera; este modelo se recubre a su vez con arcilla lquida o cualquier otra sustancia refractaria y se deja endurecer. Cuando se ha secado, se practica un orificio en la pared superior y otro en la inferior. La cera es derretida y se deja salir por el orificio inferior, dejando un espacio libre que se rellena con la colada de bronce fundido que se vierte en el orificio superior hasta que sale por el inferior lo que muestra que la escultura esta completada. A su vez se va derritiendo la cera y una vez enfriado el bronce, se rompe la capa exterior de arcilla.






















     

LAOCOONTE Y SUS HIJOS.

LAOCOONTE  Y SUS HIJOS

Lacoonte y sus hijos es uno de los mejores ejemplos escultóricos del periodo helenístico.
Está inspirado en una historia de la mitología griega: Laocoonte, que representa la figura principal, era sacerdote del templo de Neptuno de la ciudad de Troya. Fue castigado con la muerte por desobedecer a un mandato divino en la preparación del sacrificio de un toro que había hecho en  contra de los dioses para convencer a los troyanos del engaño que suponía el caballo de madera que los griegos habían colocado frente a las murallas de la ciudad.
Apolo al ver frustrados sus planes de destruir Troya, envió a dos gigantescas serpientes de mar para acabar con la vida de Laocoonte y sus dos hijos.

Originalmente, se cree que el grupo escultórico estaba hecho en bronce con la técnica de la cera perdida que ya había sido utilizada en el periodo anterior. Sin embargo el que nosotros conocemos es una copia que fue realizada siglos después en un único bloque de mármol al natural, sin policromar.

Parte de la figura (Laocoonte y uno de sus hijos), se encuentra en un altar, del que cuelgan unos ropajes que semejan las estrías de una columna, al ser lanzados hacia atrás por la presión de los cuerpos de las serpientes. Laocoonte se encuentra en una actitud semisedente apoyado sobre este altar, en la que se puede apreciar el contraposto, pues dobla la pierna derecha y su pie se apoya sobre uno de los escalones, mientras que retrasa ligeramente la izquierda situando este pie en el nivel inferior, así el autor consigue dar a la figura mayor sensación de agilidad y movimiento.

Se trata de una escultura exenta de bulto redondo, y en la que se puede apreciar el escorzo en todas las figuras, pero sobre todo en el padre. Se define a partir de una composición piramidal y de una diagonal que atraviesa toda la escultura. Por un lado, la pirámide que forman  las  tres figuras con la cabeza de Laocoonte al vértice; y por otro, la diagonal que generan  el brazo derecho y la pierna izquierda de Laocoonte. La interrelación entre los tres personajes se produce a través de las serpientes, las cuales aportan un ritmo  ondulante al conjunto.

La anatomía de los personajes no es primitiva, sino que está representada con realismo, los músculos en tensión, las venas, los tendones…están tan remarcados que parecen a punto de explotar. Incluso los cuerpos de los hijos, no cuadran con la edad que les corresponde por su altura.
Estos volúmenes tan marcados producen un efecto de claroscuro en toda la figura.

El dramatismo se acentúa con detalles como la boca abierta de Laocoonte, las arrugas de dolor de su cara, los ojos hundidos y dilatados…, aquí podemos ver el pathos expresado en su agónico rostro.
Los cabellos con formas centrífugas  refuerzan el patetismo de la figura principal y están hechos a trépano, una técnica que presenta profundas incisiones y hoquedades con amplios contrastes de luz y sombras.

La obra original es de finales del siglo III o comienzos del II a. C, y se componía sólo de dos figuras porque en el relato mitológico griego, Laocoonte aparecía únicamente con uno de sus hijos; en cambio, la de mármol es probable que se realizara en el siglo I d. C para un mecenas romano por los artistas Agesandro, Polídoro y Atanadoro de la escuela de Rodas y se añadió una tercera figura para hacer coincidir la escena con la narración que Virgilio hace de la Eneida.

 Cuando fue descubierta le faltaba el brazo derecho, por lo que se hizo un nuevo brazo en posición extendida, sin  embargo en 1957, se descubrió que el brazo original estaba doblado.
Se sabía de su existencia gracias a una antigua descripción de Plinio el Viejo que estuvo oculta bajo tierra hasta que fue descubierta en el año 1506 en Roma. El Papa Julio II envió a Giuliano de Sangallo y a Miguel Ángel para identificar la estatua y desde entonces se conserva en los Museos Vaticanos.

En esta obra se puede apreciar alguna característica del arte helenístico, como el gusto por la teatralidad a la hora de expresar las acciones y su preferencia por el movimiento y la grandiosidad.

En cuanto a la influencias, la obra sirve como referencia para algunos autores y les inspira, pero también recibe influencias como por ejemplo los relieves del altar de Pérgamo.
Si el periodo clásico fue una fuente de inspiración para el Renacimiento, el Helenismo lo será para el Barroco. Uno de los autores que se inspiró en el movimiento y dinamismo de Laocoonte, siglos después, fue Gian Lorenzo Bernini en el Rapto de Proserpina, el  Éxtasis de Santa Teresa o Apolo y Dafne.
También puede apreciarse una similitud en la cabeza de Homero de Rafael Sanzio con la de Laocoonte en un fresco del Parnaso.
Pero sin duda, en quién más influyó fue en Miguel Ángel, quien, en 1506, quedó muy impresionado al descubrir la escultura y se inspiró en ella a la hora de realizar obras como “La serpiente de bronce” en la Capilla Sixtina o “El Moisés”, escultura en la que mejor se puede apreciar la similitud con Laocoonte, pues Miguel Ángel abandona los rostros serenos de su primera época y opta por una expresividad acentuada y dramática, anunciando el Barroco, además de que también utilizó técnicas como el trépano (para el pelo) o el contraposto en esta obra.

“Laocoonte y sus hijos” fue la obra más importante del periodo helenístico, con la que se introduce un cambio en la expresividad y el movimiento de las figuras, y esto sirve para inspirar tanto a autores como a siglos posteriores.










                                            Friso del altar de Pérgamo.


                                            Pathos


                                           El Moisés de Miguel Ángel.

TEATRO DE EPIDAURO



                                               TEATRO DE EPIDAURO

El teatro de Epidauro, pertenece a la etapa Helenística, cuyo estilo es de arte Griego, fue diseñado por Policleto el joven en siglo IV a.C (330/320 a.C) en Epidauro, en un bosque de pinos cerca del pueblo de Ligurio.
Epidauro es una de las maravillas de la arquitectura griega, por la geometría de sus líneas, y por la perfecta visibilidad.
A pesar de sus dimensiones la acústica es inmejorable, ya que el teatro se hallaba en una zona con un ruido ambiental extremadamente bajo.

Buscaba la armonía, donde se celebran representaciones en homenaje religioso al Dios del vino y la inspiración, Dionisio.

Este teatro consta de tres partes, en primer lugar la escena un espacio rectangular y en alto para los actores. Una orquesta, que era un espacio circular previo al escenario donde estaban los músicos y cantaban los coros, con 20 metros de diámetro y por último, la cávea, que es un graderío envolvente para los espectadores, tiene una planta ultra semicircular que rodea la orquesta y podía albergar hasta 15000 espectadores, los cuales disponían de dos tipos de asiento, por un lado el pueblo en las gradas y los de los políticos y nobles con respaldo y brazos.
Este teatro sirvió como una fuente de inspiración para los futuros teatros griegos y romanos.

Se diferencian de los teatros romanos por una serie de rasgos:                                                            -La orquesta en el teatro griego es circular y en el romano semicircular.                                            -La cávea o graderío en Grecia rodeaba más de la mitad de la orquesta, en cambio en Roma coincidía con el semicírculo de la orquesta.                                                                                                         -En cuanto a la escena, en Grecia se trataba de una pequeña edificación situada justo enfrente de la escena que servía como telón de fondo y en Roma era una gran edificación, mucho más alta que la del teatro griego, y coincidían con el semicírculo de la orquesta