sábado, 3 de mayo de 2014

LA PEDRERA. GAUDÍ


LA CASA MILÁ,  “LA PEDRERA”. GAUDÍ.

Antoni Plàcid Gaudí i Cornet nació el 25 de Julio de 1852 en Reus, cerca de Tarragona, hijo de un forjador. Destacó por su actitud humilde y exigente consigo mismo. Durante su juventud sufrió la muerte de su madre. Comenzó a trabajar como aprendiz de forjador, lo cual le sirvió para consolidar la  base para su excelente trabajo con el hierro. Gaudí empezó sus estudios de arquitectura en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, donde obtuvo su diploma de arquitectura en 1878. Una vez terminados sus estudios, viajo por toda Cataluña y algunas regiones colindantes. Su primer trabajo fue la fuente del complejo del Parc de la Ciutadella en Barcelona. Tras realizar otras obras en el norte de España, comenzó a trabajar para el que sería su principal mecenas durante el resto de su carrera, Eusebio Güell: primero con las caballerizas de su finca en Pedralbes, y más tarde con el Palacio Güell en Barcelona. Durante esta primera etapa también construyó algunas obras fuera de Cataluña, como el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de los Botines en León.  En 1883 se hizo cargo de la continuación en Barcelona del templo de la Sagrada Familia, catedral neogótica que modificó Gaudí. A comienzos del siglo XX levantó otras tres obras en la capital catalana: el Parque Güell (1900-1914) la casa Batlló (1904-1906) y la casa Milá (1906-1912), conocida por los barceloneses como La Pedrera. Gaudí también fue un destacado diseñador, tanto por las imaginativas forjas que caracterizan sus balcones y cancelas, como por el mobiliario que fabricó para distintos encargos privados. Practicó la arquitectura esmerándose en cada detalle y proponiendo el mobiliario completo de cada vivienda que amueblaba. Su obra ejerció importantes influencias sobre las vanguardias históricas. Su personalidad destaca en la historia de la arquitectura como la de un visionario, que inspiró a varios artistas. Sin embargo, su obra fue menospreciada por sus compatriotas, defensores de un catalanismo basado en la cordura.  

El 7 de Junio de 1926, fue atropellado por un tranvía. Debido a sus ropas viejas fue llevado a un hospital para pobres, donde fue encontrado por el diácono de la Sagrada Familia y el arquitecto Sugranyes, quién lo traslado a una habitación privada, en la cual falleció tres días después, un 10 de Junio de 1926. Su cuerpo se encuentra enterrado en la cripta de la Sagrada Familia.

Para comenzar con el comentario de la obra, debemos definir en primer lugar el concepto de modernismo:

El modernismo, también conocido como “Modern Style”, en Inglés, “Art Nouveau” en francés, es un estilo nacido a finales del siglo XIX que tomó su primer nombre de la casa inglesa Liberty & Co. Es un estilo rebuscado, móvil con un dinamismo en espiral, amante del arabesco fantástico y cuyo mayor mérito consiste en haber adecuado los productos artísticos a la vida moderna y los objetos modernos al gusto artístico. Puso fin a los eclecticismos reinantes y a los academicismos en boga. En arquitectura constituye el punto de partida del que hacer contemporáneo. Destaca su influencia en las artes industriales y decorativas, donde se acusa el empleo de temas florales y de la fauna acuática.

Pasamos así al comentario técnico de la arquitectura. La Casa Milá se construyó sobre un solar de 34 por 56 metros y 1835 metros cuadrados de superficie. Se sitúa en la esquina del Ensanche barcelonés en el cruce del Paseo de Gracia con la Calle Provenza. Su construcción comenzó aproximadamente en 1905 y finalizó en 1910. Fue obra de Antoni Gaudí junto con el arquitecto Josep M. Jujol, los hermanos Badía, la Foneria Mañach, E.F Esconfet, Joan Beltran y el constructor Josep Bayó.

Llamada popularmente “La Pedrera” (cantera en catalán), tiene el verdadero nombre de Casa Milá, ya que fue un encargo del matrimonio Milá. Este edificio se incluye dentro del estilo modernista. La casa consta de seis plantas articuladas alrededor de dos patios interiores, uno circular y otro oval, más un sótano y la azotea.

La estructura, acoge dos edificios adosados e independientes, cada uno con su propia puerta de acceso y su patio de luces, y se comunican únicamente en la planta baja. Sin embargo la fachada presenta una estructura unitaria y común a ambos edificios. Su sistema constructivo es de gran complejidad estructural, ya que no tiene paredes de carga, sino que  todo el edificio se apoya en columnas de piedra o ladrillo macizo, con un entramado metálico. Por todo ello, desaparece el concepto de fachada tradicional.

El método de trabajo utilizado consistió en la elaboración de maquetas de yeso en distintas escalas. Cada planta es diferente.

Analizando la fachada, conocemos que se realizó con piedra de Garraf en la parte baja y de Vilafranca en la superior, con talla de grano grueso, sin pulir. Es una estructura de pórticos superpuestos que se podía aguantar por sí misma. El edificio tiene tres fachadas.

Los treinta y tres balcones que conforman la fachada, son de hierro de forja y simulan trampas trepadoras y algas marinas. El nivel de las terrazas es un poco más bajo que el de las habitaciones. La fachada no cumple directamente una función estructural, sino de revestimiento, por lo que su diseño y ornamentación presentan una acusada libertad creativa con formas ondulantes que recuerdan al oleaje marino y generan diversas sensaciones lumínicas según la hora del día.

Las barandillas son abstractas y contienen detalles puntuales como una paloma, una máscara de teatro y una estrella de seis puntas, diversas flores o el escudo catalán. La fachada tiene una altura de treinta metros y cuenta con ciento cincuenta ventanas.

La puerta principal de cristales irregulares es de acero de forja con las aperturas mayores en la parte de arriba. Parece que Gaudí se inspiró en el caparazón de una tortuga.

Gaudí diseñó un tipo de baldosas hexagonales de cerámica para situar en el pavimento de la calle, con motivos nuevamente marinos (pulpos, estrellas, caracoles..) Esta baldosa fue elegida posteriormente para pavimentar el Paseo de Gracia barcelonés.

La estructura exterior conecta con la estructura interior de pilares y jácenas mediante unas vigas metálicas curvadas. Así a su vez, el interior está diseñado de forma funcional para obtener una comunicación fluida entre las diversas partes del edificio.

Para ello, la planta baja presenta dos accesos con vestíbulos que comunican exterior e interior, y que conectan con los dos patios de luces, favoreciendo así el tránsito entre las dos zonas del edificio. Los dos portales permiten el paso de los vehículos, que pueden acceder al garaje inferior a través de unas rampas que dan al sótano. Para el acceso a las viviendas, Gaudí priorizó el uso de ascensores, reservando las escaleras para acceso auxiliar y servicios comunes. Sin embargo, para el acceso al piso principal colocó dos grandes escalinatas, decoradas con pinturas murales.

Las dos puertas de entrada de hierro forjado tienen un diseño orgánico que recuerda a la naturaleza mediante diferentes elementos (células, tortugas…). Estas puertas dan acceso a los dos grandes vestíbulos, a través de los cuales se accede a los garajes, destacando el techo ondulante de uno de ellos.

La estructura de pisos de la Casa Milà arranca de un sótano destinado a garaje y trastero, sobre los cuales se alza el entresuelo, el piso principal y los demás pisos de viviendas diseñados por Gaudí de tal forma que se pudieran adaptar a las necesidades de los inquilinos, terminando en un desván que diseñó independiente al resto del edificio.

El edificio se encuentra coronado por una azotea situada sobre el desván, donde Gaudí situó las salidas de escalera, las chimeneas y las torres de ventilación, que por sus originales formas y diseño innovador crean un jardín de esculturas al aire libre. El elemento más famoso de la azotea son las diferentes chimeneas, las cuales presentan un cuerpo enroscado sobre sí mismo en forma helicoidal, con detalles que simbolizan por ejemplo las máscaras de los guerreros.

La Pedrera encierra así un gran simbolismo. Como ejemplo encontramos las torres de ventilación, una de ellas, en forma de máscara que simboliza al rey y la otra a la reina, en forma de copa.

Actualmente, su propietario, la Fundación de la Caixa de Catalunya ha abierto el edificio a los turistas y visitantes ofreciendo gran variedad de exposiciones y eventos artísticos y culturales.

En la ciudad de Teruel se pueden encontrar también varios edificios de estilo modernista, tales como la “Casa Ferrán” “La Madrileña” y “El Torico”.

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