viernes, 16 de mayo de 2014

IMPRESION SOL NACIENTE

El cuadro que lleva el nombre de Impresión, Sol Naciente, es una de las obras más conocidas de Claude Monet. Este pintor francés es considerado el impresionista por excelencia debido a que toda su obra está centrada en buscar la representación de instantes, de momentos fugaces e irrepetibles, de la plasmación de la existencia, la atmósfera, el aire y la luz. Para él, todo lo que contemplamos no es inmutable, sino que varía dependiendo del momento, del lugar, por ello piensa que para poder conocer realmente un escenario, se debe representar todas las veces posibles. Esto es una de las características del movimiento conocido como Impresionismo, la búsqueda de la instantaneidad.

Así, Claude Monet, nacido en 1840 en París, se crió en Le Havre donde asistió a clases de dibujo y pintó marinas, ganando además algo de dinero realizando caricaturas. Con 15 años ya tenía cierta reputación como caricaturista. No quiso formarse en ninguna escuela oficial, y muy pronto se vio influido por Manet y por la pintura al aire libre. Tras conocer la obra de Turner en su viaje a Londres, empezó a interesarse por la plasmación de los efectos de niebla y de vapor, influyendo la fotografía claramente en sus obras. A partir de ese momento no dejó de buscar la captación de instantes muy precisos, tal y como se ve en los diez cuadros que realizó de La Estación de San Lázaro, o la serie de La Catedral de Rouen, queriendo plasmar los distintos efectos de luces y sombras y de  atmósferas. Finalmente recurrió a la acuarela porque ésta le proporcionaba mayor transparencia, como se ve en las vistas al Parlamento de Londres que realizó en sus últimos años.

 Es considerado el precursor del Impresionismo, tal y como se ve en la mayoría de sus obras, aunque hasta mitad de las década de 1960 su estilo era más realista. Algunas de sus obras más conocidas, aparte de las nombradas anteriormente, además de otras como Campo de amapolas en Argenteuil (1873), Boulevar des Capucines o Los Nenúfares (1920).Conoció a Renoir y a Sisley.

 El cuadro a comentar, bajo el título Impresión, Sol Naciente, fue el que dio el nombre al movimiento desarrollado en el último tercio del siglo XIX en Francia. Esta pintura fue expuesta en el estudio del fotógrafo Nadar, en 1874, junto con las obras de otros pintores que estaban ya cansados de ser excluidos de los salones oficiales por su diferente estilo pictórico.

Monet llevó a cabo este cuadro en 1872 y en él aparecen representado un paisaje con tres botes de remos en el puerto de Le Havre al amanecer, mientras en el fondo, entre la niebla y el humo de las fábricas, está saliendo el sol.

Es un óleo sobre lienzo de 48cm  63cm que actualmente se encuentra en el Museo Marmottan-Monet, en París. En la imagen se pueden observar todas las características propias del Impresionismo.

 
Para empezar, es una pintura al aire libre, o como se denominaba en Francia, “plein air”, con una intención que iba más allá de una mera reproducción, pues tal y como explicó Monet, trataba de recoger una “impresión”, de congelar un momento concreto para siempre: “El paisaje no es otra cosa que una impresión, una impresión instantánea, de ahí el título, una impresión que me dio. He reproducido una impresión en le Havre, desde mi ventana, sol en la niebla y unas pocas siluetas de botes destacándose en el fondo…”.

Esto se puede relacionar con la influencia que la fotografía tuvo sobre todos estos autores.

 

La técnica utilizada es la pincelada suelta propia del Impresionismo, las figuras aparecen desdibujadas, quedando los botes y las personas que navegan en ellas reducidas a manchas, al igual que las fábricas. No hay ningún contorno dibujado, la humedad del ambiente ha invadido todo el cuadro desdibujando las líneas de los contornos, y son estos toques de pincel los que nos permiten distinguir los elementos que conforman la imagen.

 

Con esta pincelada también se consiguen los efectos lumínicos del cuadro, donde la tenue luz del amanecer procedente del sol crea zonas en penumbra como los botes y las fábricas, y el reflejo que todos estos producen en el agua, otra de las características propias del Impresionismo. De esta manera el foco del cuadro es natural, quedando éste también reflejado en el sol, alargándose por efectos de las olas del agua.

 

En cuanto a los colores, la gama cromática en la que se mueve Monet en este caso son los anaranjados y los azules y violetas. Las zonas de colores cálidos y fríos se equilibran perfectamente, resultando casi simétricas, y tomando como eje la línea del horizonte. La división del cielo en una zona de amarillos y rojos y otra en azules y violetas se reflejan en el agua a modo de espejo, de manera que dentro de la zona fría está el sol, y su reflejo en el agua con un rojo intenso que deja filtrar el amarillo también que aparece en el cielo, forma una “i” de “impresión”, como un grafismo o jeroglífico.

 

Los pesos del cuadro, habando de la composición, están bien repartidos ya que Monet situó las barcas al lado izquierdo del lienzo y lo compensó con el sol a la derecha, que atrae la mirada del espectador hacia ese lado. Se pueden establecer distintos triángulos de zonas frías y calientes en la zona del cielo, y otros distintos en la zona inferior, en el mar, divididos por las barcas, situadas de manera diagonal. Esto da una sensación dinámica dentro de la quietud y de la estática.

Además en el cuadro se distinguen diferentes líneas de composición, con la combinación de líneas rectas y verticales en las velas y en las chimeneas, y horizontales en los movimientos y en las ondas de los reflejos del agua, así como la línea del horizonte. Hay curvas en los humos y un círculo en el sol, cuya forma está muy marcada. Los ritmos se producen al repetirse formas semejantes como las barcas, los mástiles y las chimeneas. Además hay repeticiones de zonas naranjas en los reflejos del sol en el agua, y trazos de un violeta más oscuro en cada movimiento del agua, que hacen que toda la obra sea una unidad.

En la composición también se puede observar otra característica del Impresionismo, pues tenían predilección por la representación del agua, y en el cuadro ocupa el mar más de la mitad de la imagen.

 

La perspectiva y profundidad se puede observar sobre todo en el agua, además de que las barcas van disminuyendo su tamaño conforme se van acercando a la línea del horizonte. Además también se desdibujan más los contornos cuanto más lejos están los elementos del espectador, además de que el humo y la humedad difuminan todas las figuras y las fábricas del fondo.

 

De esta manera, nos encontramos ante el autor considerado el precursor del Impresionismo, siendo este cuadro la máxima expresión de todos los aspectos  de este movimiento que consiguió establecer la unidad de una serie de características que se empezaron a dar ya incluso en el barroco con autores como Velázquez.

 

LOS JUGADORES DE CARTAS

Estamos ante una obra post-impresionista, realizada por Paul Cézanne. Este autor es uno de los pintores franceses más representativos de la segunda mitad del siglo XIX y además es considerado el padre del arte moderno.

Cézanne nació en Francia en 1839 y falleció en 1906 también en Francia. En 1857 comenzó la carrera de derecho pero al final deja la carrera y decide dedicarse a la pintura. Así pues, con el apoyo materno se traslada a Paris donde comenzara su carrera como pintor.
Sobre el cubismo podemos decir que el precursor es este autor, ya que en las obras de Cézanne es muy importante el volumen y las figuras geométricas.

Este pintor realizo muchas obras como son La Casa del Ahorcado, Las Bañistas…pero nos vamos a centrar en Los jugadores de Cartas.

Centrándonos en el cuadro, fue pintada en 1890. Se trata de una obra pictórica realizado a óleo sobre lienzo y sus dimensiones son de 47x57 centímetros.
La pintura presenta volúmenes (como se aprecia en la botella), pero sobre todo consigue los volúmenes en los cuerpos de los personajes.

Cézanne en este caso está representando una escena real en la que dos personajes masculinos, cada uno sentado a un lado de la mesa, están jugando a las cartas.
Refiriéndonos a los personajes observamos que los dos están de perfil y sentados, apoyando los codos en la mesa y cada uno observa sus cartas. Ambos personajes llevan un sombrero. El señor de la derecha lleva una chaqueta de color gris amarillenta y el de la izquierda color malva.

El eje de la composición lo marca la botella de cristal, pero esta no está en medio justamente sino que esta desplaza hacia la derecha.  También se observan como  contrastan las líneas verticales que se forman en el fondo del cuadro con las líneas horizontales que forman los personajes. Además cabe destacar el triángulo inverso que forman los personajes al mirar fijamente a las cartas. El uso de la geometría no solo se basa en la composición ya que también se ve en los personajes.

 El fono se obtiene gracias a la mezcla de color, por tanto en este caso el protagonismo del cuadro es el color. Así pues, consigue destacar el relieve.

Por otra parte, el cuadro no se está entero ya que el jugador de la izquierda no sale entero pero eso lo hizo aposta Cézanne. Además en los jugadores de cartas el espectador se convierte en un observador el cual contempla la partida de cartas, así el pintor consigue un plano cercano de la escena.

En cuanto a la luz, se trata de una luz artificial. Y esta luz artificial se ve en el reflejo blanco de la botella, en el mantel de la mesa y en la pipa del jugador de la derecha.
Por ultimo decir que según las palabras de Cézanne “hacer Poussin al aire libre” quería superar el academicismo pero sin abandonar las formas ni el interés por los volúmenes.


jueves, 15 de mayo de 2014

LA CASA DE LA CASCADA

La casa de la cascada es uno de los proyectos de arquitectura organicista integrada en la naturaleza mas conseguidos del autor Frank Lloyd Wright, que con obras como esta se distancia de la tradición funcional de la escuela de Chicago.
Su localización es en Bear Run (Arroyo del Oslo), Pensilvania (EEUU).

Frank Lloyd Wright está considerado el mejor arquitecto norteamericano del primer cuarto del siglo XX y uno de los constructores que mas han influido junto a Le Corbusier y Gropius en la arquitectura de nuestro tiempo.
Wright ,fue discípulo de los grandes arquitectos de la escuela de Chicago. Tuvo influencia de casi todos los grupos vanguardistas europeos.
En 1920, su viaje a Japón, influirá decisivamente , dando un giro radical en su manera de hacer, a partir de aquí, comienza a hacer una arquitectura adaptada al ambiente que rodea la construcción.

Durante el siglo XX surge un nuevo estilo que se desarrolla en EEUU, Francia y Alemania , por parte de Wright, Le Corbusier o Gropius, conocido como organicismo arquitectónico. Las características de esta arquitectura son:
-Se eligen formas geométricas, de ahí su relación con las vanguardias como el cubismo y la abstracción geométrica.
-La preocupación será la vivienda.
-Recuperación de materiales tradicionales (piedra,madera,ladrillo).
-Utilización de formas libres, en las que predominan los planos verticales y horizontales.
-Pretende plasmar en sus edificios la psicología de las personas que lo habitan.

La casa estaba destinada como residencia para Edgar Kauffman , su esposa y sus hijos, dueños de unos grandes almacenes en Pillsburgh.

La casa se situó sobre una cascada del río de forma que parte de los voladizos quedan suspendidos sobre el curso del río, que parece atravesar la casa por su parte inferior.
El terreno en el que se ubica la casa tiene abundancia de rocas a nivel del suelo, que sirven de cimentación del edificio. De ese lugar se extrajeron también rocas que conforman mamposterías de la parte baja de las fachadas del edificio, colocadas en ese lugar para crear una progresión desde la roca natural del suelo hasta el hormigón de las partes altas.

La relación de esta casa con la naturaleza es muy estrecha , de hecho dentro de ella hay rocas que pertenecían al terreno inicial y que se han mantenido intactas, además el suelo de toda la planta baja está trabajado con la misma piedra que se encontraba en ese mismo lugar.

Los materiales empleados fueron la piedra del lugar, el hormigón, acero , madera y hierro.
Además, grandes ventanales de cristal iluminan y ventilan el interior de la residencia.

Sus colores combinan con las distintas tonalidades del bosque en las distintas estaciones. Está pintada de verde,gris,ocre,rosados, lo que intensifica la idea de que la casa es un elemento más del bosque.

En cuanto a su estructura es una sucesión  de planos horizontales enfatizados por grandiosos aleros y terrazas. Aunque encontramos dos planos verticales marcados por la chimenea , que arranca desde la parte trasera del edificio , como una torre, en donde se juntan las diferentes dependencias y terrazas.

La casa consta de tres pisos escalonados y superpuestos, cada uno de los cuales tiene su propia planta, independiente de las demás:
-La planta baja está ocupada prácticamente en su totalidad por la zona de estar, que se prolonga en una impresionante terraza que vuela sobre la cascada. También se encuentra en esta planta unas escaleras que conducen a la piscina , creada como no, por la cascada. Las paredes de la sala de estar, al igual , que las del resto de la casa , son iguales que las de fuera, con partes de mampostería de piedra del lugar. El suelo es de piedra marrón.
-En la primera planta encontramos los dormitorios, que también proyectan una gran terraza hacia el exterior y que forma un ángulo de 90º con la del piso inferior.
-En la segunda planta se ubican las habitaciones de los invitados


Cuando el matrimonio Kauffman murió, el hijo vendió la casa de la cascada a la fundación Fran Lloyd Wright porque se vio incapaz de afrontar los elevados impuestos que el edificio imponía. Gracias a él, la casa está abierta al publico desde 1964. Hoy en dia es un monumentos nacional en EEUU , que funciona como museo y pertence al Western Pennysilvania Conservancy. 

               

miércoles, 7 de mayo de 2014

LOS BURGUESES DE CALAIS


Este conjunto escultórico fue realizado por Auguste Rodin en el siglo XIX, siglo caracterizado por la gran cantidad de cambios que tuvieron lugar, tanto en el ámbito político, con el Estado liberal, en el ámbito social, con la nueva sociedad formado por clases en función del poder adquisitivo, y en el ámbito económico con el capitalismo y las revoluciones industriales. A pesar de todo esto, el cambio fundamental se dio en la ideología de la sociedad que, al contrario del siglo anterior, ahora está en contra de la razón y del academicismo. De esta manera, este cambio generalizado influyo notablemente en el arte, dándose una sucesión de “ismos” como el Impresionismo, estilo en el que se encuentra esta obra. Este movimiento fue fundamentalmente pictórico, aunque algunos maestros como el autor de esta obra, supieron introducirlo en la escultura mediante juegos lumínicos.

Refiriéndonos al autor, Auguste Rodin constituye la unión del siglo XIX y XX. Procedente de una familia humilde asistió a la Escuela Imperial aprendiendo a dibujar de memoria y a modelar. Trabajó en el Palacio de Napoleón III como adornista e intentó acceder a la Escuela de Bellas Artes, pero sin éxito. Su primera obra fue El fundador Padre Eymart, que es un busto.

Tras dos viajes, a Bruselas y a Italia, se inspiró en el arte antiguo y en los grandes genios del Renacimiento italiano como Miguel Ángel, oponiéndose al academicismo. A partir de entonces realizó su “Edad de Bronce”.

Le encargaron la “Puerta del Infierno” para la cual se inspiró en Ghiberti, y realizó otras obras como “El pensador”, “El beso” y “La catedral”, donde hay una clara intención de deformar y convertir las figuras en abstractas.

Centrándonos en Los Burgueses de Calais, fue un encargo que el Ayuntamiento de esta ciudad, Calais, le hizo a Rodin en 1884 para levantar un monumento en conmemoración de un suceso histórico y heroico acontecido en la Guerra de los Cien Años, donde se enfrentaron Inglaterra y Francia (siglo XIV).

En 1347, Eduardo III, soberano inglés, se disputó el trono con Felipe IV, y sitió la ciudad de Calais, en Francia. El rey inglés solo estaba dispuesto a aceptar la rendición de los habitantes de esta ciudad si seis vecinos partían hacia el campamento enemigo con las llaves de la misma en señal de sumisión. Éste es el momento exacto representado en este conjunto escultórico. Los seis burgueses aparecen esculpidos con un gran dramatismo y realismo, y se encuentran descalzos, sin más abrigo que una camisa, llevando la soga de los ahorcados al cuello. Aun así no llegaron a morir debido a que fueron perdonados a petición de la reina, esposa de Eduardo III.

Los personajes representados son Eustache de Saint Pierre, el más anciano y el primero en salir voluntario para presentarse ante el monarca inglés; Jean d’Aire portador de las llaves de la ciudad; Antrieu d’Andres con las manos en la cabeza, representando la desesperación; Pierre de Wissant quien vuelve la cabeza hacia atrás; Jacques de Wissant decidido hacia su destino y Jean de Fiennes con los brazos abiertos, simbolizando el sacrificio de la juventud.

Atendiendo a los aspectos técnicos, el conjunto escultórico mide 231 cm ya que sus figuras aparecen de pie, está realizado en bronce y es exento de bulto redondo. Tras el estudio, la elaboración de múltiples maquetas y esbozos en terracota y en yeso, fue terminado en 1895, año en que también se inauguró en la Plaza Richelieu en Calais, una vez que Rodin estuvo satisfecho. Las seis figuras, colocadas primero en un pedestal, fueron situadas a petición del autor en una peana triangular, casi a la altura del espectador.

Ninguno de los personajes es igual a otro, todos presentan individualidad, cobrando además mucha importancia no solo las propias figuras, sino el espacio vacío que queda entre ellas. Todas rompen con la frontalidad y presentan numerosos escorzos, tanto en brazos como en piernas. Los seis hombres están a una misma altura por lo que podemos hablar de isocefalia. No hay una composición clara pues, como ya hemos dicho, el grupo escultórico es una suma       de individualidades.

La escultura, presentada con gran naturalidad y sencillez, muestra mucha minuciosidad en los ropajes, de aspecto rugoso y con gran cantidad de pliegues, que crean efectos de luz y sombra típicos del Impresionismo.

En cuanto a la expresión de los burgueses, los rostros también individualizados, presentan mucha seriedad a causa del momento, además de que son rostros muy realistas y hay un tratamiento psicológico que huye del idealismo, intentando plasmar la realidad tal y como es. También se aprecia en los personajes el deterioro físico y anímico en la anatomía, anunciando las deformaciones del Expresionismo, las cuales se ven en las desproporciones de las manos y los pies, que son demasiado grandes con respecto al resto del cuerpo. Las figuras, en su mayoría, aparecen caminando y en movimiento, pues, para Rodin, la esencia de la belleza estaba en la vida, y su más alta expresión en arte era la figura humana, realizándose a sí misma a través de la acción, aunque fuera simplemente caminando.

La obra, tras haber sido guardada en 1924, fue dañada durante la Primera Guerra Mundial y trasladada a la Plaza de Armas delante del Ayuntamiento, tal y como Rodin quería al principio.

Además, al estar realizada en bronce, gracias a la técnica del vaciado, existen varias copias a partir del modelo original, que están repartidas por diferentes lugares. Entre ellos destaca Victoria Tower Gardens (junto al Parlamento de Londres), los jardines del Museo Rodin de Paris, o el Metropolitan Museum de Nueva York, además de copias en Filadelfia, California, Washington, Jerusalén, Camberra, Tokyo o Seúl.

Citas:                                                                        

 “Mi liberación del academicismo la debo a Miguel Ángel, quien habiéndome mostrado reglas diametralmente opuestas a las que me habían enseñado, me liberó”

“¿Cómo? ¿Qué las cabezas deben formar una pirámide en lugar del cubo, de la horizontal? ¡Pero si eso es pura y simplemente la Academia imponiéndome sus dogmas!”

 

sábado, 3 de mayo de 2014

LA PEDRERA. GAUDÍ


LA CASA MILÁ,  “LA PEDRERA”. GAUDÍ.

Antoni Plàcid Gaudí i Cornet nació el 25 de Julio de 1852 en Reus, cerca de Tarragona, hijo de un forjador. Destacó por su actitud humilde y exigente consigo mismo. Durante su juventud sufrió la muerte de su madre. Comenzó a trabajar como aprendiz de forjador, lo cual le sirvió para consolidar la  base para su excelente trabajo con el hierro. Gaudí empezó sus estudios de arquitectura en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, donde obtuvo su diploma de arquitectura en 1878. Una vez terminados sus estudios, viajo por toda Cataluña y algunas regiones colindantes. Su primer trabajo fue la fuente del complejo del Parc de la Ciutadella en Barcelona. Tras realizar otras obras en el norte de España, comenzó a trabajar para el que sería su principal mecenas durante el resto de su carrera, Eusebio Güell: primero con las caballerizas de su finca en Pedralbes, y más tarde con el Palacio Güell en Barcelona. Durante esta primera etapa también construyó algunas obras fuera de Cataluña, como el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de los Botines en León.  En 1883 se hizo cargo de la continuación en Barcelona del templo de la Sagrada Familia, catedral neogótica que modificó Gaudí. A comienzos del siglo XX levantó otras tres obras en la capital catalana: el Parque Güell (1900-1914) la casa Batlló (1904-1906) y la casa Milá (1906-1912), conocida por los barceloneses como La Pedrera. Gaudí también fue un destacado diseñador, tanto por las imaginativas forjas que caracterizan sus balcones y cancelas, como por el mobiliario que fabricó para distintos encargos privados. Practicó la arquitectura esmerándose en cada detalle y proponiendo el mobiliario completo de cada vivienda que amueblaba. Su obra ejerció importantes influencias sobre las vanguardias históricas. Su personalidad destaca en la historia de la arquitectura como la de un visionario, que inspiró a varios artistas. Sin embargo, su obra fue menospreciada por sus compatriotas, defensores de un catalanismo basado en la cordura.  

El 7 de Junio de 1926, fue atropellado por un tranvía. Debido a sus ropas viejas fue llevado a un hospital para pobres, donde fue encontrado por el diácono de la Sagrada Familia y el arquitecto Sugranyes, quién lo traslado a una habitación privada, en la cual falleció tres días después, un 10 de Junio de 1926. Su cuerpo se encuentra enterrado en la cripta de la Sagrada Familia.

Para comenzar con el comentario de la obra, debemos definir en primer lugar el concepto de modernismo:

El modernismo, también conocido como “Modern Style”, en Inglés, “Art Nouveau” en francés, es un estilo nacido a finales del siglo XIX que tomó su primer nombre de la casa inglesa Liberty & Co. Es un estilo rebuscado, móvil con un dinamismo en espiral, amante del arabesco fantástico y cuyo mayor mérito consiste en haber adecuado los productos artísticos a la vida moderna y los objetos modernos al gusto artístico. Puso fin a los eclecticismos reinantes y a los academicismos en boga. En arquitectura constituye el punto de partida del que hacer contemporáneo. Destaca su influencia en las artes industriales y decorativas, donde se acusa el empleo de temas florales y de la fauna acuática.

Pasamos así al comentario técnico de la arquitectura. La Casa Milá se construyó sobre un solar de 34 por 56 metros y 1835 metros cuadrados de superficie. Se sitúa en la esquina del Ensanche barcelonés en el cruce del Paseo de Gracia con la Calle Provenza. Su construcción comenzó aproximadamente en 1905 y finalizó en 1910. Fue obra de Antoni Gaudí junto con el arquitecto Josep M. Jujol, los hermanos Badía, la Foneria Mañach, E.F Esconfet, Joan Beltran y el constructor Josep Bayó.

Llamada popularmente “La Pedrera” (cantera en catalán), tiene el verdadero nombre de Casa Milá, ya que fue un encargo del matrimonio Milá. Este edificio se incluye dentro del estilo modernista. La casa consta de seis plantas articuladas alrededor de dos patios interiores, uno circular y otro oval, más un sótano y la azotea.

La estructura, acoge dos edificios adosados e independientes, cada uno con su propia puerta de acceso y su patio de luces, y se comunican únicamente en la planta baja. Sin embargo la fachada presenta una estructura unitaria y común a ambos edificios. Su sistema constructivo es de gran complejidad estructural, ya que no tiene paredes de carga, sino que  todo el edificio se apoya en columnas de piedra o ladrillo macizo, con un entramado metálico. Por todo ello, desaparece el concepto de fachada tradicional.

El método de trabajo utilizado consistió en la elaboración de maquetas de yeso en distintas escalas. Cada planta es diferente.

Analizando la fachada, conocemos que se realizó con piedra de Garraf en la parte baja y de Vilafranca en la superior, con talla de grano grueso, sin pulir. Es una estructura de pórticos superpuestos que se podía aguantar por sí misma. El edificio tiene tres fachadas.

Los treinta y tres balcones que conforman la fachada, son de hierro de forja y simulan trampas trepadoras y algas marinas. El nivel de las terrazas es un poco más bajo que el de las habitaciones. La fachada no cumple directamente una función estructural, sino de revestimiento, por lo que su diseño y ornamentación presentan una acusada libertad creativa con formas ondulantes que recuerdan al oleaje marino y generan diversas sensaciones lumínicas según la hora del día.

Las barandillas son abstractas y contienen detalles puntuales como una paloma, una máscara de teatro y una estrella de seis puntas, diversas flores o el escudo catalán. La fachada tiene una altura de treinta metros y cuenta con ciento cincuenta ventanas.

La puerta principal de cristales irregulares es de acero de forja con las aperturas mayores en la parte de arriba. Parece que Gaudí se inspiró en el caparazón de una tortuga.

Gaudí diseñó un tipo de baldosas hexagonales de cerámica para situar en el pavimento de la calle, con motivos nuevamente marinos (pulpos, estrellas, caracoles..) Esta baldosa fue elegida posteriormente para pavimentar el Paseo de Gracia barcelonés.

La estructura exterior conecta con la estructura interior de pilares y jácenas mediante unas vigas metálicas curvadas. Así a su vez, el interior está diseñado de forma funcional para obtener una comunicación fluida entre las diversas partes del edificio.

Para ello, la planta baja presenta dos accesos con vestíbulos que comunican exterior e interior, y que conectan con los dos patios de luces, favoreciendo así el tránsito entre las dos zonas del edificio. Los dos portales permiten el paso de los vehículos, que pueden acceder al garaje inferior a través de unas rampas que dan al sótano. Para el acceso a las viviendas, Gaudí priorizó el uso de ascensores, reservando las escaleras para acceso auxiliar y servicios comunes. Sin embargo, para el acceso al piso principal colocó dos grandes escalinatas, decoradas con pinturas murales.

Las dos puertas de entrada de hierro forjado tienen un diseño orgánico que recuerda a la naturaleza mediante diferentes elementos (células, tortugas…). Estas puertas dan acceso a los dos grandes vestíbulos, a través de los cuales se accede a los garajes, destacando el techo ondulante de uno de ellos.

La estructura de pisos de la Casa Milà arranca de un sótano destinado a garaje y trastero, sobre los cuales se alza el entresuelo, el piso principal y los demás pisos de viviendas diseñados por Gaudí de tal forma que se pudieran adaptar a las necesidades de los inquilinos, terminando en un desván que diseñó independiente al resto del edificio.

El edificio se encuentra coronado por una azotea situada sobre el desván, donde Gaudí situó las salidas de escalera, las chimeneas y las torres de ventilación, que por sus originales formas y diseño innovador crean un jardín de esculturas al aire libre. El elemento más famoso de la azotea son las diferentes chimeneas, las cuales presentan un cuerpo enroscado sobre sí mismo en forma helicoidal, con detalles que simbolizan por ejemplo las máscaras de los guerreros.

La Pedrera encierra así un gran simbolismo. Como ejemplo encontramos las torres de ventilación, una de ellas, en forma de máscara que simboliza al rey y la otra a la reina, en forma de copa.

Actualmente, su propietario, la Fundación de la Caixa de Catalunya ha abierto el edificio a los turistas y visitantes ofreciendo gran variedad de exposiciones y eventos artísticos y culturales.

En la ciudad de Teruel se pueden encontrar también varios edificios de estilo modernista, tales como la “Casa Ferrán” “La Madrileña” y “El Torico”.

viernes, 2 de mayo de 2014

grabados de goya

Francisco de Goya y Lucientes fue un ilustre artista cuya producción artística se celebra incluso hoy en día. Su maestría reside en el carácter atemporal de sus obras, siendo clásicas, románticas, expresionistas y surrealista a la vez que ninguna de estas corrientes, teniendo valor y significación original y propia.
Goya nació en Fuendetodos en 1746 y creció rodeado de arte. Se mudó a Madrid y después realizó un viaje a Italia donde se presentó a un concurso convocado por la Academia de Parna que le otorgó cierto éxito. Cuando regresa a Zaragoza, se casa con Josefa Bayeu, la hermana de Francisco Bayeu, su mentor y amigo, en 1773. Un año más tarde, es contratado para trabajar como cartonista en la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara hasta 1791. Estos tapices se utilizaban para decorar las habitaciones en las residencias reales. Los tapices goyescos tienen un deje costumbrista y tradicional. Destacan la Vendimia o la Primavera.
En 1788 con la muerte de Carlos III y el ascenso de Carlos IV, Goya escala socialmente y es nombrado pintor de cámara en 1789, además de ganarse la amistad del monarca. Durante la década de los 90, una grave enfermedad deteriora su oído hasta dejarlo completamente sordo. También durante esta época inicia su serie de grabados que explicaremos más en detalle a continuación.
Durante el año de 1795 conoce a la duquesa de Alba, una especie de Mecenas de la época. Se dice que mantuvieron una relación mucho más que amistosa, pero no hay pruebas de ello. En el 99 se publican los Caprichos. Cuando se anunció su venta en el Diario de Madrid, su contenido se pone de tela de juicio por la Inquisición, por ello, astutamente le regala la serie a Carlos IV.
Sigue trabajando prósperamente para el rey realizando retratos como la Duquesa de Chinchón, sus Majas o la Familia de Carlos IV. Cuando estalla la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas, la producción de Goya se ensombrece y adopta un tono oscuro y pesimista. Lo atestiguan los Fusilamientos del 3 de mayo, obra de un horror descarnado. La llegada de Fernando VII al trono no es bienvenida por Goya, cuyo pesimismo se acentúa en las Pinturas Negras. Se exilia a Burdeos con impotencia ante el régimen absolutista y asfixiante de Fernando y allí muere en 1828.
El grabado es el resultado del trabajo realizado sobre una superficie de madera o metal, llamada plancha, por medio de instrumentos cortantes, punzantes o de ácidos que atacan la superficie metálica. Es el primer intento de intentar producir arte que llegue al alcance de muchos antes de la fotografía.
Antes de Goya, destacan los trabajos de grabadores de Durero o Rembrandt, pero por aquel entonces el grabado era considerado un arte menor.
Los Caprichos carecen de una estructura organizada y coherente, pero sí tienen importantes núcleos temáticos. Los temas más numerosos son tales como la superstición en torno a las brujas (que predominan a partir del Capricho 43 y que le sirve para de forma tragicómica expresar sus ideas sobre el mal), la vida y el comportamiento de los frailes; la sátira erótica; y en menor número la sátira social de los matrimonios desiguales, de la educación de los niños, de la Inquisición.
Inspirado profundamente por el pensamiento ilustrado, Goya criticó estos y otros vicios sin un orden diferenciado. Lo que hizo fue mostrar escenas tétricas dotadas de una terrible cotidianidad en escenarios extraños.
De este modo, podemos dividir los Caprichos en dos partes: en la primera mitad presentó sus grabados más realistas donde satirizaba el comportamiento de los seres humanos desde el punto de vista de la razón. En la segunda parte, se dan las imágenes más fantásticas y oníricas donde siguiendo la lógica del absurdo pintó visiones delirantes con seres mágicos.
Más detalladamente, en la primera parte, uno de los grupos más numerosos y más autobiográficos es el dedicado a la sátira erótica. Se presenta el supuesto desengaño amoroso con la Duquesa de Alba que está planteado en varias estampas en las cuales principalmente critica su promiscuidad. Como contrapunto aparece en segundo plano la confidente y guía de los amores femeninos, la vieja celestina.
También dedica un espacio donde critica los convencionalismos sociales, Goya lo hace deformando hasta la exageración los rasgos de los que encarnan los vicios y torpezas humanas. En las imágenes que se presentan se critican los matrimonios de conveniencias y la lascivia masculina.
A partir de la lámina 43, el grupo más original donde la fantasía goyesca alcanzó la máxima expresión con las invenciones más desbordantes se conoce como Brujerías o Sueños. En esta parte el mal en los Caprichos está reducido al absurdo, dibujando lo demoníaco como fruto del error del hombre por separarse de las vías de la razón.
Goya en las brujerías cree en la existencia del mal y lo expresa en seres de una fealdad repulsiva. Mediante una fantasía desbordante deforma los rasgos de los rostros y cuerpos de estas brujas tragicómicas sugiriendo nuevas formas de maldad.
Un grupo que se desarrolla paralelo al de las brujas es el de los duendes. La creencia en duendes era una superstición menor, que no inspiraba terror y se les veía de forma familiar, festiva y burlona, sin embargo, en la segunda mitad del siglo XVIII la palabra duende significaba a menudo fraile, ello explica que los duendes de Goya vayan vestidos con hábitos religiosos. El artista los trata inicialmente como personajes inofensivos. Pero cuando las láminas avanzan estos se transforman progresivamente en seres siniestros cuyas acciones son mucho más oscuras de lo que habían parecido en un principio. La intención de Goya podría ser la de señalar que los verdaderos duendes son los curas y frailes que tienen poco de los principios de pureza cristiana y han caído en los vicios de la amoralidad.
El grabado que vamos a comentar más en detalle, es el grabado nº 43: El sueño de la razón, que es el que se cree que separa la serie de las sátiras y el de las brujerías. Esta obra fue pensada originalmente para la portada de los "Caprichos", pero finalmente lo sitúa en el inicio de las escenas de brujas. Actualmente pertenece a una colección particular de Zaragoza.
En este grabado se nos muestra a un hombre dormido encima de una mesa, rodeado de aves nocturnas, murciélagos, búhos, y de un gran gato, en aquel momento símbolos frecuentes de la estupidez y de la ignorancia y también del diablo y lo demoníaco. A los animales nocturnos se les suma un lince, animal famoso por su aguda visión debido a que la ceguera y la visión aguda siempre coexisten. 
En él, Goya utilizó la técnica del aguafuerte sobre una lámina de cobre. Esta se cubre con un barniz y sobre ella se prepara el dibujo con una aguja. En la superficie descubierta actúa el ácido nítrico que vertemos corroyendo el metal. En la plancha quedan los surcos realizados por el ácido. Según se ha marcado el dibujo estos surcos son más profundos o menos. Seguidamente se aplica tinta sobre la plancha y se presiona contra el papel surgiendo así el grabado.
La luz es una característica muy importante ya que recae directamente sobre el cuerpo del personaje y deja oscurecidas algunas lechuzas y el fondo, lo cual da sensación de profundidad. La composición gira entorno a un primer plano en el que se encuentra el personaje dormido sobre una mesa, en la que figuran esparcidas hojas de papel de dibujo y lapiceros con carboncillo (utensilios asociados a los pensadores e intelectuales); y un segundo plano en el que quedan las criaturas nocturnas. Las alas abiertas de estas aves transmiten una sensación de movimiento.
El significado del grabado oscila así entre una visión abiertamente positiva de la razón, la cual, no obstante, no debe dormirse, ni soñar al dormir, ni ser presa de la imaginación-; y una visión negativa, que ve todos los productos de la razón como monstruos y a la razón misma como monstruosa.
El hombre que duerme simboliza, en principio, a la razón que duerme. Al caer dormido, aparecen animales de la noche que le rodean, y le contemplan desde su mundo de sombras, al parecer amenazantes, aunque también puede suponerse que vienen en su auxilio. El durmiente puede ser presa de sus monstruos al caer dormido; es decir, la razón puede ser atrapada por los monstruos cuando pierde su rumbo. Por otro lado, puede ser que estos monstruos -bajo la forma de las plumas traídas o tomadas por la lechuza- vengan, al contrario, en ayuda del durmiente como fuentes de su creatividad. También se ha interpretado a la lechuza como símbolo de Minerva, diosa de la sabiduría, que guía y protege la razón del hombre.
Goya se debate, así, del mismo conflicto de la razón. Por un lado, la defiende; por otro, la relativiza y la ubica en un lugar que no es de absoluto dominio del pensamiento o del intelecto artístico. Goya, el artista, no nos hace simplemente una declaración de principios a favor de la Ilustración; sino, mas bien, nos avisa que no es posible dejar de lado la alteridad de la razón por un lado y, por otro lado, nos señala la necesidad de ver el arte, como un camino del pensamiento y del intelecto que no puede ser reducido por la razón, ambos han de coexistir y beneficiarse el uno del otro.

Los Caprichos anticiparon la sensibilidad y el desplazamiento hacia un arte en el que predominan la subjetividad y la libertad creativa. Son un símbolo del fin del Antiguo Régimen, del cambio de gusto entre las estéticas clasicista y romántica, y de la crisis producida en la vida y el arte de un creador atemporal.



EL PARLAMENTO DE LONDRES


El Parlamento es el lugar en el que los políticos elaboran las leyes en los países democráticos, Inglaterra es un país con una antigua tradición democrática y por ello el edificio seria un homenaje a la democracia.
El pensamiento historicista se opone al ilustrado que consideraba la historia como una unidad global y objetiva; según el historicismo la historia se entiende como un proceso en el que cada periodo posee personalidad propia. Así, el ejemplo artístico que tomó el Romanticismo fue la Edad Media y especialmente, el gótico
Esta obra coincide con la época de propagación del neogótico que es un movimiento artístico historicista, principalmente arquitectónico y decorativo. Al  rechazar el racionalismo neoclásico, es un estilo vinculado con el Romanticismo y con el nacionalismo. En el ámbito de la arquitectura, se basa en la reelaboración del arte gótico medieval y surgió en el siglo XIX.
Inglaterra acababa de conseguir en el siglo XVIII la hegemonía en Europa, a lo que contribuyó la Revolución Industrial y las nuevas corrientes de pensamiento ilustradas. Así, a finales del siglo XVIII se consiguió superar el Antiguo Régimen dando paso al nacionalismo y liberalismo, que se convirtieron en las principales ideologías políticas, económicas y sociales.
Donde actualmente se encuentra el Parlamento, estaba el palacio de Westminster utilizado como residencia por Eduardo el Confesor en el siglo XI, después, Guillermo el Conquistador lo empleó para lo mismo y también se convirtió en sede del Parlamento hasta el siglo XVI cuando sufre un incendio (1513). Tras este fue reconstruido en vano, porque en 1834 hubo otro que destruyó el palacio casi por completo. Se convocó un concurso para su reconstrucción, pero esta vez como Parlamento, que obligaba a realizar el edificio con estilo isabelino o gótico.
En 1836 comenzó la reconstrucción siguiendo la propuesta de Charles Barry, vencedor del concurso, que fue el encargado de los planos, la estructura y la distribución del nuevo edificio. Por otro lado Pugin, arquitecto y escritor, llevó a cabo la función de la decoración.
Ambos querían reproducir fielmente las construcciones góticas pero sin renunciar a las innovaciones de la Revolución Industrial sobre materiales (hormigón, acero, vidrio…) apreciable en los arcos de ladrillo sobre viguetas de hierro fundido que configuran la estructura de los pisos y en los muros de carga de ladrillo y piedra, e innovaciones técnicas como grúa móviles, andamios y encofrados giratorios movidos con maquinas de vapor. Además realizaron una investigación sobre la durabilidad de las obras góticas y por ello la elección del tipo de piedra fue la caliza y la dolomita.                                                                                    Por los accidentes anteriores, el edificio fue construido a prueba de incendio, prueba de ello es  calefacción por debajo del pavimento para evitar las chimeneas de leña.
El Parlamento se levanta sobre un terreno de 2,2 hectáreas que tuvo que ganarse al río construyendo una plataforma de piedra con relleno de hormigón. Hubo que hacer un doble dique con pilotes de madera clavados en el río y sobre ellos un refuerzo del mismo material, rellenando con arcilla el espacio entre ambos para luego extraer el agua con bombas y edificar.
Se trata de un conjunto de edificios de planta cuadrangular organizado alrededor de un octógono central y que tiene dos áreas simétricas: la cámara de los Lores y la cámara de los Comunes; sólo rompen esta simetría el Big Ben y la Torre de la Reina Victoria.
La fachada, de 244 metros de longitud, tiene cuatro pisos en los que hay oficinas parlamentarias, bibliotecas, salas de comisiones y áreas de descanso. Su horizontalidad se rompe con las tres torres: la de la Reina Victoria y la del Big Ben, que mide 96 metros, en ella se encuentra el Gran Reloj de Westminster y con cinco campanas siendo la más grande y famosa el Big-Ben, término aplicado erróneamente al reloj, estas dos torres se encuentran en los flancos laterales y la torre central a modo de cimborrio.
El Palacio de Westminster está rodeado de algunos pequeños jardines, algunos de ellos están abiertos al público como el Jardín de la Torre Victoria, y otros son privados y cerrados al público como el Speaker’s Green.
Por la polución que afectaba a la estructura externa del Palacio en 1981 la Oficina de Trabajo inició un complejo programa de restauración y conservación que finalizó en 1994.
Barry llama al ritmo de los módulos verticales frente a la horizontalidad de la obra “serenidad creada por repetición de elementos similares”.

El Parlamento de Londres es el principal representante del estilo neogótico en Inglaterra y además sirvió de inspiración a otros artistas y no solo arquitectos, como el pintor impresionista Claude Monet se inspiró en él para pintar algunas de sus obras como: El Támesis y el Parlamento, Parlamento de Londres; o Turner con sus obras El incendio de la Cámara de los Lores y El incendio desde el puente de Waterloo.